lunes, 20 de mayo de 2013

Un guión en 24 horas

El pasado viernes, después de una alegre reunión en la que bebí un poquito más de vino de la cuenta, llegué a casa y me decidí a hacerlo, y para asegurarme de que ya no había vuelta atrás, publiqué el siguiente post en mi Facebook: "A tomar por culo, ¡acepto el desafío! Voy a ESCRIBIR UN GUIÓN DE CINE EN 24 HORAS. Desde las 10 de la mañana del sábado hasta las 10 de la mañana del domingo. Acabaré sudando cada palabra, cagando cada frase de diálogo, sangrando cada secuencia... ¿Lo conseguiré, sobreviviré? No lo sé, sólo sé que, a partir de ya: ¡no estoy pa nadie! XD"

Intentaré no alargarme demasiado para explicar lo que ha sido el proceso de esta pequeña gran aventura: 

LOS ANTECEDENTES:

Todo empezó cuando leí un post titulado "Escribe", del guionista Sergio Barrejón, en el que animaba a eso, a escribir, a pegar el culo en la silla, poner las manos sobre el teclado y escribir, escribir y escribir, como mejor terapia para vencer los miedos, inseguridades y tormentos varios que sufrimos TODOS los guionistas, y porque es lo que un guionista debe hacer: ESCRIBIR (aquí está el post, muy recomendable). Bien, pues en este post aparecía un enlace a otro del bloguero y también guionista Juanjo Ramírez, y titulado: "¡Ayudadme a escribir un guión de mierda en 24 horas!". En él Juanjo solicitaba a los lectores una idea para el largo, un punto de partida (escogió uno de entre todos, el que más le gustó), y a partir de ahí, se encerró en casa durante todo un día para escribir el guión (aquí el post). Me fascinó tanto la iniciativa que enseguida supe que yo también tenía que hacerlo. Y después de algunas semanas considerando cuándo, llegó la hora.

EL DÍA G:

A diferencia de Juanjo, yo ya tenía mi idea (una de tantas que rondan siempre por la cabeza de los escritores como satélites perdidos en la galaxia). Sabía cuál era mi punto de partida pero no a dónde iba ni cómo llegaría (si es que conseguía llegar). Sólo había una forma de descubrirlo: escribiendo.

Así que el sábado a las 10 de la mañana, con puntualidad inglesa y horario español (es decir, de parado) me puse a trabajar, ahí, sentadito en mi silla, delante de mi portátil. Sólo descansaba cada cierto tiempo para ir al servicio, antideshidratarme, y estirar las piernas, una hora para el almuerzo y otra para la cena, una ducha por la tarde para refrescar ideas, y una salida nocturna para comprar bebida energética en el chino y evitar quedarme dormido durante la madrugada, y el resto escribir, escribir, escribir, escribir, pensar, tramar, idear, escribir, escribir...

La ansiedad y el estrés hicieron su aparición muy pronto, cuando eché el primer vistazo a cuántas páginas llevaba y comprobé que las horas pasaban más deprisa que las hojas (y siempre fue la misma sensación cada vez que miraba, así que recomiendo que no lo hagáis mucho). ¡Quería coger mi cabeza y empotrarla contra la pared, quería viajar atrás en el tiempo y anular aquel post antes que nadie lo viera, quería coger a Juanjo Ramírez y decirle: "¿Por qué me has obligado a hacer esto?", y él me hubiera dicho seguramente: "¿Obligado? Yo no te he obligado a nada. Y perdona: ¿quién eres y por qué me estás amenazando con un cuchillo?"! Por otra parte, imaginaos lo que es que lleguen las 21:2algo del sábado, descansar para cenar y darte cuenta de que, siendo ya de noche y con todas las horas del día sobre tus hombros, ¡aún te queda la mitad de la jornada! Ese punto del ecuador fue sin duda mi momento más difícil. Además, cuando volví a la faena, tenía tan jorobadas las cervicales y el lumbago que le dí una patada a la p... silla y me tumbé en la cama a seguir escribiendo. Para ese momento estaba ya tan metido en la historia, en mi viaje, que no temía quedarme dormido. De todas formas me tomé el "chute de cafeína" que había comprado, por si las moscas.

No todo fue malo, por supuestísimo que no. La mayoría del tiempo entré en lo que en psicología se conoce como "flujo", que es aquel estado en el que estás tan metido en la tarea que estás realizando que te olvidas de todo (de ti mismo, de tu entorno, de las preocupaciones, de Rajoy...), es decir, el estado en el que eres completamente feliz. Pero aún así, reconozco que hubo momentos en los que sufrí y lo pasé mal. Y me alegro. De no haber sido así no habría merecido la pena.

ESTACIÓN DE LLEGADA. 

Porque a las seis y pico de la madrugada del domingo por fin pude teclear estas palabras, y nunca antes lo había hecho con tanta satisfacción: "NEGRO. TÍTULOS DE CRÉDITO". Y entonces fue cuando despegué los dedos del teclado para cubrirme la cara con las manos y... Frotarme los ojos. Es que tenía la vista cansada después de tantas horas, claro. Como me sobraba tiempo, hice una revisión rápida para corregir fallos de escritura y tras eso, a las 07:45 del domingo, publiqué en Facebook este post: "AMANECIÓ. Guau. Al final tan sólo me han sobrado dos horitas, pero puedo decir que, ¡PRUEBA SUPERADA! ESCRIBÍ MI GUIÓN EN 24 HORAS. Lo he sudado, lo he llorado, lo he sufrido, pero sobre todo, LO HE VIVIDO. He vivido la historia como nunca antes lo había hecho. Una historia muy personal para una experiencia única, inolvidable. Ya hablaré de ello más detenidamente en mi blog. ¡Ahora estoy demasiado cansado, quiero dormir!" Y me dormí.

CONCLUSIONES.

Sí, ya sé que dije que iba a ser breve, pero qué queréis, estoy resumiendo una experiencia de casi 24 horas, ¡es toda una vida! 

Os hablaré de otro fenómeno que se estudia en psicología: la motivación al logro. Es esa característica que poseen algunas personas y susceptible de ser explotadas en otras, por la que se motivan a hacer las cosas por el mero hecho de hacerlas, por la satisfacción que genera la experiencia en sí, sin buscar a cambio ninguna recompensa económica, sexual, espiritual o de cualquier otro tipo. Os aseguro que es lo que más gratificación provoca. El día posterior a la experiencia tenía la sensación de que me había convertido en Macario, el muñeco de Jose Luís Moreno, diciendo constantemente eso de: "¡Qué contennnto estoyyy!". Sí, efectivamente, parecía que acababa de echar un polvazo pero mejor todavía.

Sin embargo, las palabras que mejor resumen mi experiencia están remarcadas en mayúsculas en mi post post-test de Facebook: "LO HE VIVIDO". Nunca antes me había metido tanto en una historia ni la había sentido de igual forma: cuando mis personajes hablaban, ¡yo estaba allí en medio, girando la cabeza de un lado a otro cada vez que había un cambio de palabra! Pensad en el libro que más os haya atrapado y nunca será como cuando decidáis probar esta experiencia (y sé que lo haréis). 

Por otra parte he descubierto (aunque me temo que es algo que seguiré teniendo que demostrarme cada día) que puedo, que soy capaz de vencer esas fobias, esas inseguridades, esos bloqueos, y que la mejor manera de hacerlo es escribiendo y.

"¡Pero espérate David, no te vayas, cuéntanos algo de lo que has escrito!". Ah, sí, claro: decir simplemente que al final llegué a las 74 páginas (no está mal, eh), y que siendo honesto, no lo considero "un guión de mierda", sino algo bastante decente, entendiendo por "bastante decente" algo que no es enseñable a productoras o directores pero sí una buena materia prima para una 2ª, 3ª, 4ª... revisión.

"¿Y ya está, no vas a contar nada más? Dinos de qué va la historia, enróllate". Bueno... Digamos que esta experiencia que al final ha resultado tan vital, tan personal, lo ha sido también por la historia que he terminando contando, la más personal sin duda que nunca he escrito, así que... De momento es algo que se queda entre la hoja electrónica y yo.

Muchas gracias Sergio, mil gracias Juanjo, y miles y miles de gracias a todos los que me mandasteis vuestro ánimo. Hasta la próxima aventura.
    

domingo, 5 de mayo de 2013

¡Te quiero mamá!


En este día, para mi madre, para todas las madres.

Cuando era pequeño me pasaba las tardes jugando en la calle con los amigos, y no eran raras las ocasiones en las que volvía con alguna “herida de guerra” que mi madre se instaba a curar pronto con mercromina. ¡Vaya si picaba la condenada! Recuerdo con cariño cómo mi madre me soplaba para aliviarme el dolor. Y es que el amor se puede demostrar de muchas maneras: con un beso, con un abrazo, con una lágrima… ¡Y por supuesto, también soplando mercromina! Incluso con un post: ¡te quiero mamá!

domingo, 28 de abril de 2013

10 soluciones locas (o no tan locas) para sobrevivir a la crisis

Seis millones docientos mil parados, más de tres millones de desempleados de larga duración, dos millones de familias que no reciben ningún ingreso... Y  España está saliendo de la crisis porque la prima de riesgo ha bajado. ¡Y una p...!

España es una ruina, tiene estadísticas de país africano, somos un nación pobre pero con políticos ricos. Y es tan evidente que ellos son los coresponsable de esta situación y que ésta  se mantendrá mientras no los echemos (a los del PPSOE), que no vale la pena insistir más en ello. La realidad es tan triste (y a no ser que estalle algo, pero que ESTALLE de verdad, lo va a seguir siendo por mucho tiempo) que lo mejor que podemos hacer es tomárnosla con un poquito de sentido del humor. Sin duda,  la risa es el mejor remedio para no volverse loco en esta locura de mundo.

Por eso... 10 soluciones locas (o no tan locas) para sobrevivir a la crisis:

1. Irse de España. Pero no vale con irse a cualquier sitio, no. Si tienes pensado salir, vete lo más lejos posible, que todo lo malo se pega. Haz las maletas, sal, corre, vuela, ¡huye!, y ni se te ocurra mirar atrás. LatinoAmérica, un buen destino.
2. Coge a todos tus familiares y amigos que estén parados (seguro que son muchos), iros a un pueblo y repobladlo. Cada uno que se ocupe de un oficio y así vivís a base del trueque. Eso sí,  el que se ocupe de criar a los cerdos va a tener a todo el pueblo ganado.

3. Monta una banda para atracar bancos. Si los haces al estilo Robin Hood, además de trabajar para ti estarás haciendo un bien social, consistente en todo lo contrario a lo que hacen los banqueros: robar a los pobres para dárselo a los ricos.

4. Si te van a desahuciar, no luches contra el banco. El día de la ejecución del desahucio coge todas tus cosas y te vas tranquilamente de casa. Al día siguiente vuelves, te la apañas para entrar  y reocupas la vivienda. Y aquí no ha pasao ná. Si te sorprenden dentro, hazte el sueco. Si a los políticos corruptos les funciona, ¿por qué a ti no?
5. Lo de vivir de tus padres hasta que puedas vivir de tus hijos está claro que ya no funciona porque, con un panorama tan negro, los nietos también van a depender económicamente de los abuelos. Solución: hazle un favor a tus sufridores padres, no tengas hijos, cómprate un perro.

6. Dedícate al porno. Es un sector tan en crisis como cualquier otro, pero... ¡Y lo bien que te lo ibas a pasar! Con hambre, pero bien. Y si tus familiares son muy religiosos, ahora tienes la excusa perfecta: la necesidad.

7. Vota al PSOE en las próximas elecciones. ¡Nooo! ¡Es broma! He dicho soluciones locas, no estúpidas. Monta un partido político con tus vecinos y gana en las elecciones locales, al estilo Torrelodones (un municipio de Madrid gobernado por vecinos del pueblo y que gracias a la eliminación de los despilfarros de los políticos que estaban antes, han logrado alcanzar superávit). 

8. Llama al pueblo a la revolución, da un golpe de Estado, destierra a todos los políticos y afiliados del PPSOE, cambia la Constitución, declara la deuda como ilegítima y manda a Europa y a la Merkel a tomar por c... Eso sí, te puede llevar algo de tiempo.

9. Hazte psicólogo. Con lo intensa y larga que va a ser esta "crisis", no habrá quien se libre de una depresión de caballo. Lo malo es que nadie podrá pagarte.

10. Hazte humorista.  Con lo intensa y larga que va a ser esta "crisis", no habrá nadie que se libre de una depresión de caballo. Hazles reír, te lo agradecerán. Tampoco podrán pagarte, pero una sonrisa puede valer más que todo el oro del mundo.

Si yo he conseguido arrancarte una, gracias, porque me habrás hecho inmensamente rico, me habrás hecho inmensamente feliz, y ese es un momento que ni la crisis, ni los banqueros, ni los políticos ni la Merkel (¡nisiquiera la Merkel!) ya podrán robarnos.

viernes, 19 de abril de 2013

Firma de ejemplares del libro Prevención y afrontamiento del estrés laboral


Este martes 23 de Abril, con motivo del Día Mundial del Libro, firmaré ejemplares en librería Renacer, de 12,30 a 14 horas.
 
Esperamos contar con la presencia de lectoras y lectores interesados en el tema.

PREVENCIÓN Y AFRONTAMIENTO DEL ESTRÉS LABORAL. NOVEDAD
310 páginas. 15,50 euros.


Gestado y elaborado en Málaga por David Salinas España, publicado en Madrid por Editorial CCS en su colección Dynamis:

«La frase que define la filosofía de mi vida es "¡a mí que no me estresen!"...» Así comienza el famoso cómico Dani Rovira uno de sus monólogos, en el que habla, cómo no, del estrés. A mí que no me estresen. Seguro que tanto usted como algún amigo, familiar, compañero de trabajo o simplemente conocido habrá repetido esta frase más de una vez en su vida. Y es muy probable que en la mayoría de ocasiones que formulemos esta curiosa expresión verbal se haga demasiado tarde, porque seguramente para ese entonces, ya andaremos estresados.
El estrés laboral uno de los trastornos de ansiedad más frecuentes en la actualidad. A través de este libro, el lector adquirirá los conocimientos necesarios para detectarlo, las pautas de conducta apropiadas para prevenirlo, y las técnica psicológicas que se utilizan para combatir sus efectos.
Esta obra es un manual práctico antiestrés, en el que a través de un estilo sencillo, ameno y didáctico, conseguiremos mejorar nuestra salud y calidad de vida, al tiempo que ampliaremos nuestro saber.

domingo, 24 de marzo de 2013

Trabajar menos, ganar menos

Trabajar, consumir, producir... El Ogro Capitalista se alimenta de nuestros sueños frustados, seduciéndonos con promesas vanas y una falaz fórmula de la felicidad que, lejos de traer dicha, genera desigualdades cada vez mayores, haciendo a unos infelices porque no tienen dinero y a otros lo mismo porque tienen demasiado.

La felicidad no se compra ni se vende ni se fabrica ni se consume. La felicidad se busca. Y ese ogro del que hablo, nos ha metido en un laberinto.

"Para salir de la crisis hay que trabajar más y ganar menos". Sabemos que no son pocos los que piensan esto. Sabemos que esos pensamientos son hoy ya una realidad, aunque incompleta, porque esto no ha terminado. Vamos hacia China, vamos hacia una nueva forma de esclavitud. Y no estamos lejos.

Sin embargo, hoy me ha dado por soñar. Y he soñado en otro mundo, en otra vida... He soñado que salíamos del laberinto. 

Y fuera de él me encontraba con un hada con un par de tetas enormes (es difícil que mis sueños no posean algún contenido libidinoso) que le había cortado la cabeza al puto ogro con su espada y se acercaba a mí para susurrarme al oído: "Trabajar menos... ganar menos". Yo le contesté: "No es mal plan, invítame a una cerveza y me lo explicas mejor".

Resumen del plan de Hada: Si cada puesto de trabajo reduce su jornada a la mitad (y el sueldo baja en consonancia) y para cubrir la otra mitad de la jornada se contrata a otro trabajador, resultado: se crea un puesto de trabajo por cada uno que ya existe. Disminuye el poder adquisitivo, pero aumentan los ingresos del Estado (al haber más gente cotizando) y se reducen los gastos (en pagas de desempleo y subsidios), por lo que se pueden bajar impuestos, los precios caen, la vida deja de ser tan cara. Aún así, para muchos, disminuye el poder adquisitivo, pero recuerda: "...haciendo a unos infelices porque no tienen dinero y a otros lo mismo porque tienen demasiado". Por no hablar del valor que se gana, mucho más valioso que el dinero: el valor tiempo.

"Pero eso los que siguen en el laberinto aún no lo entenderían, Hada", le digo, y luego ella me deja que le sobe las tetas. Más tarde acabamos en la cama y, tras un grandioso polvo, me quedo dormido y sueño. Sueño dentro del sueño: en la erradicación de la pobreza, en la erradicación del lujo, en trabajar menos, en ganar menos, pero vivir más, estar más cerca de la feli...  

Despierto con resaca. Sólo son sueños de un pobre chaval con demasiados ogros y hadas buenorras en la cabeza, me digo, una puta utopía. Vivimos en un mundo donde niños mueren de hambre mientras un gordo enchaquetado quema dinero con el fuego de su puro. Puta realidad infernal.

lunes, 25 de febrero de 2013

And the Oscar goes to...


Me metí con los Goya,así que no voy a perder la oportunidad de hacer lo mismo con los Oscars. Pero esta vez no voy a repasar los mejores momentos de la ceremonia, que ni siquiera ví, porque a mí tanto glamour es que me desborda. Voy a hablar de las películas candidatas. ¿Realmente son tan buenas o estaban ahí gracias a un persistente trabajo de promoción? Pues aprovechando que este es el primer año que he visto todas las cintas nominadas a mejor película, ahí os dejo mi criterio. ¿Es mejor que el de cualquier otro? Pues no, pero os aseguro que lo que sigue no está viciado por prejuicios, críticas anteriores o pronósticos de ningún tipo. Estas son las películas de los Oscars, según mi corazón cinéfilo.

9. LINCOLN. Nota: 2.  Y mira que a mí Spielberg me parece uno de los mejores directores de la historia del cine, pero el pobre ya lleva años chocheando. Lincoln es una de las películas más pesadas y aburridas, no de este año, sino de los últimos tiempos.


8. AMOUR. Nota: 5.  Los mismos calificativos, "pesado y aburrido", podemos usar no para Amour, sino para toda filmografía de Haneke. No me pone Haneke, no, me parece pedante a más no poder. Y ni siquiera la gran interpretación de la pareja protagonista nos salva de su pedantería en esta cinta.

7. ZERO DARK THIRTY. Nota: 5,2.  Un trabajo tan laborioso, preciso y riguroso como frío y distante. Bigelow, Boal y Chastain (directora, guionista y protagonista) se lo curran, pero no enganchan, ni siquiera conectan. Dos horas y media de film totalmente prescindibles.

6. ARGO. Nota: 6,5.  La mejor película del año según los académicos. Sobrevalorada, para mi gusto, aunque no por ello una mala película. Argo es tan correcta en cuanto a su confección como Zero Dark Thirty, pero más entretenida y con mejor manejo del suspense (ahí Affleck y el montador se salen). Pero como el film de Bigalow, se queda en la superficie, no toca sentimientos, no llega al corazón.

5. LIFE OF PI. Nota: 6,6. La ganadora virtual de la noche, gracias a sus cuatro premios. Una muy grata sorpresa. Tiene unos efectos visuales increíbles (los animales parecen de verdad) y uno de los mejores antagonistas de los últimos tiempos: un fiero tigre de bengala. 


4. DJANGO UNCHAINED. Nota: 7. Tarantino sigue teniendo gracia, sigue cayendo bien y sigue entreteniendo, y al final, las virtudes de sus películas acaban ganando a sus grandes defectos. Hasta ahora... Aunque de metraje excesivo, Django es un gran divertimento en el que el nuevamente oscarizado Waltz y L. Jackson lo clavan.

3. SILVER LINING PLAYBOOK. Nota: 7,1. Cuando terminé de verla no sabía si decir que me había encantado o que resultaba vomitiva por mala. Pero a día de hoy es una película que me encantaría volver a ver. Es rara, perturbadora, original o una copia absurda de muchas cosas. Pero de lo que no hay duda es que su guión y su reparto coral son fantásticos. Merecido Oscar para la Lawrence.

2. LES MISÉRABLES. Nota: 7,3. Alterna momentos gloriosos de gran cine con tramos aburridos y pesados, pero la balanza cae a favor de Hooper gracias al genial trabajo del reparto: Jackman, Crowe y Hathaway están gigantes. Te vas de la sala con la sensación de haber visto cine con mayúsculas.

1. BEASTS OF THE SOUTHERN WILD. Nota: 7,5.  La revelación del año. No se ha llevado nada en los Oscars pero ha ganado premios por todo el mundo y el corazón de muchos cinéfilos como yo. La pequeña y sorprendente protagonista tiene gran culpa en ello. Una humilde aventura indie cuyo espíritu noble y honesto me ha enamorado. 

Y hasta aquí el breve repaso a las películas nominadas. Sin embargo, no podía terminar sin decir la que para mí ha sido la película del año y completamente olvidada en los Oscars, lo cual dicho sea de paso no tiene por qué ser un punto negro (¿cuántas películas de culto habrá que no hayan recibido ningún premio?) En este caso estoy hablando de:

LOOPER. Nota: 7,7. Una bizarra película de ciencia-ficción que mezcla viajes en el tiempo con poderes telequinésicos. Extraordinario guión, gran trabajo del cada vez más consolidado Joseph Gordon-Levitt , y Bruce Willis dando caña, ¿qué más pedir? Sin embargo, lo mejor de Looper es que es un producto de entretenimiento, pero con alma, con mucha alma.

Y ahora... Dejad de leer los comentarios de los demás sobre las películas y vedlas vosotros. Hala, a ver cine. Porque no todo termina con "and the Oscar goes to...". 

lunes, 18 de febrero de 2013

Los 10 momentazos de la Gala de los Goya 2013

Bien saben los que me conocen que soy un cinéfilo irremediable, además de indignado a ultranza, así que no me he podido resistir a la tentación de escribir este post sobre la gala del cine, quizá, más reivindicativa de la Historia. La gala del cine español que, por el acento de muchos de los premiados, bien pudo ser la gala del cine andaluz.

1. La apertura de Eva Hache.
La gran Eva Hache volvió a ser la maestra de ceremonias perfecta.


2. El momento ye-ye.
Concha Velasco recogió el Goya de honor de mano de su sobrina Manuela, y demostró que sigue siendo una gran chica ye-ye.


3. El momento sobre.
Nunca se había vivido una pifia igual en una ceremonia de los Goya. Que estés con los nervios por recibir el premio, digan tu nombre, y después... Mmm, espera, un momento, no, que ha sido un error. Sólo podía ocurrir en España.

4. La niña de los Goya.
Sofía Oria, la pequeña Blancanieves, no pudo estar nominada por "obligación". Pero a ella no parecía importarle mucho. La realización de La 1 la sacó un par de veces (la podéis ver durante el discurso de Maribel Verdú), y estaba un poco aburrida y...  "pasota". Jaja, maravillosa, ¡que es una niña!





5. Los cómicos.
La gala no fue aburrida, pero... Poco le faltó. La salvaron, cómo no, los cómicos. Eva Hache, Alex O´Dogherty y los de la muchachada. ¡Qué grandes!


 6. La rabia de Candela.
Hacía tiempo que no se la veía, pero después de anoche, muchos, tardarán en olvidarla. ¡Valiente Candela!


7. La madrastra más buena.
Maribel se acordó de los desahuciados y mostró su, más que justificada, vena antisistema. ¡Grande Maribel! (no os perdáis las caras de Sofía Oria).


8. El regalazo.
J.A. Bayona no dedicó su premio al mejor director, no, ¡directamente lo regaló!

9. El momento emotivo.
Pablo Berger no se llevó el de mejor director, pero sí el de Guión Original. En su discurso, se declaró, antes que director, cuentista, y se acordó de sus padres ya fallecidos, que le contaban cuentos de pequeño. Fueron las palabras más sentidas de una gala en la que triunfó una película muda, su Blancanieves.

Lamentablemente no está disponible en Youtube.

10. El asunto cubano.
Los que la conocemos de hace tiempo, más o menos sospechamos, por la gran emoción con la que recogieron el premio, la larga odisea que han tenido que recorrer los de la bizarra Juan de los muertos hasta desembarcar en los Goya y salir como triunfadores. Las palabras de uno de los actores fueron lo mejor, lo mejorcito de la noche. "Cuba, donde no hay de nada pero hacemos de todo" ¡Viva Cuba!

Y eso fue lo principal que dio de sí la gala de los Goya 2013... Ah, no, falta un plús: las caras de gilipollas de Wert cada vez que hicieron referencia a la subida del IVA en cultura, a los recortes, a los sobres... Pero bueno, eso no lo voy a poner para no estropear con su fealdad el post. ¡Que los disfutéis mucho, cinéfilos!